58. El quiosco sigue abierto

por Nacho Mirás Fole

Buenas noches. No, no me voy todavía. Que me hayan dado vacaciones terapéuticas no quiere decir que vaya a abandonar estas memorias sanitarias. Escribir me hace bien y no creo que os haga mal. Pero comprenderéis que las dos últimas jornadas, con las que completé treinta sesiones de radioterapia en la churrería atómica y cuarenta de quimio jugando al Quimicefa en casa, han dado mucho de sí. Todavía no me he mentalizado de que ya no me tengo que drogar por las noches, al menos, hasta el 25 de marzo. Ese día comenzarán los ciclos de los que ya os he hablado: cinco días de Temozolomida al doble y pico de dosis que hasta ahora por veintitrés de descanso; la vida hippie revisitada. Un capital público en veneno que te resucita.

Lo del viernes en el acto de jubilación del personal del área sanitaria de Santiago creo que salió muy bien. Acabé oliendo a las colonias de medio centenar de señoras estupendas que, aunque insistían en que estaban en edad de retirarse, daba gusto verlas. No, no es peloteo, estáis hechas unas chavalas. Me gustó dar las gracias en persona a quienes desde la sanidad pública nos traen al mundo y se empeñan en mantenernos en él. La crónica del acto la escribió de maravilla, como hace todo, mi compañero y amigo de La Voz de Galicia Joel Gómez y la podéis leer aquí (publicada en la edición de Santiago del 1 de marzo).

Alguien me ha preguntado cómo acabó la cosa en la churrería atómica. Pues acabó bien. Me frieron por última vez, me dejaron al punto, nos despedimos y, como son unos salados, salamos el asunto. Cuando el lunes den las dos de la tarde y escuche los pitos de la Cadena Ser para dar paso a José Antonio Marcos se me va a hacer raro no estar atornillado a la camilla del acelerador lineal Siemens Primus. Pero, queridos churreros, estaré pensando en vosotros, ya lo sabéis. Fotones verdes son traidoreeees… azules son mentireiros….

Vengo emocionado de escuchar en directo a SonDeSeu, la primera orquesta folk de Galicia. Ya, no me pierdo una, pero es que un tipo en mis circunstancias no debería perderse ni media. Es parte del secreto del ánimo que me acompaña. Dirigida por Rodrigo Romaní, en esta formación tocan algunas personas con las que compartí ritmos, escenarios e incluso cosas muchísimo más importantes hace tantos años que me acuerdo como si fuera ayer. Si los veis anunciados, no dejéis de ir. A la salida he firmado un autógrafo en un disco suyo, cosa por la que la SGAE no dudaría en procesarme. ¿Qué coño hace usted firmando las obras de otros, impostor? Yo es que nunca digo que no a quien se merece el sí; debe de ser un poso de la catequesis.

Para celebrar el primer domingo de libertad condicional, y en la confianza de que no me tengan que ingresar con síndrome de abstinencia en Proyecto Hombre -soy buen amigo de Ramón Gómez Crespo, no creo que me pusiera grandes problemas-, voy a rescatar del pasado un suplemento que me va a quedar larguito. Pero como tiene varios capítulos, podéis usar esos ratos muertos en el váter para ir leyendo. Ah, no, que vosotros sois de los que jamás se llevan el móvil al cuarto de baño; solo veis los documentales de la 2 y, para eso, en el sofá.

Como Dios sigue confabulado con Santiago Pemán para que los de Compostela podamos llegar al Obradoiro en submarino, os propongo que nos quitemos el musgo en Andalucía. Viajamos al año 2010, mes de agosto. La Voz de Galicia me envió al sur para una cobertura informativa que, en un primer momento, me pareció surrealista: “¡Te vas a cubrir la Visita de Michelle Obama a Marbella, haz la maleta!” “Estáis de coña… ¡Que estoy llegando a Carballiño!”, respondí. Pues tuve que regresar sobre mis pasos y subirme a un avión. Además de las crónicas que escribí para el periódico en aquellos días me explayé en un blog. Me lo pasé como Dios y, encima, me pagaron. Yo me hice periodista para esto, no para ir a ruedas de prensa en las que ni siquiera te dejan preguntar. Así que, como dijo el subdirector, haced las maletas, que os vais a cubrir a la mujer de Obama. Suena fuerte ¿eh? Es importante seguir el orden de los capítulos porque, según avanza el relato, se van incorporando personajes fundamentales. Nunca he sido buen fabulador, así que lo que conté entonces es lo que ocurrió. Animaos, veréis cosas que no creeríais. Y al final, como siempre, el minuto musical.

1. Esperando a Michelle. Toma 1 (4 agosto 2010)

2. Esperando a Michelle. Toma 2 (4 agosto 2010)

3. Michelle ya está aquí.

4. Michelle se va de tiendas

5. Salvar al helado Ryan

6. La toma de Playa Bella.

La realidad es que llueve en Santiago. Chove en Santiago, meu doce amor. Luar na Lubre con Ismael Serrano sobre unos versos que Federico García Lorca le dedicó a mi ciudad, vuestra casa. Traed paraguas. Continuará.