52. A una semana de la condicional

por Nacho Mirás Fole

Dejo para mañana lo que podría hacer hoy. Pero entre que estoy muerto de sueño y muerto de risa por culpa de Carlos Blanco y Xosé Manuel Budiño, casi mejor me retiro a mis aposentos drogado de Temozolomida hasta los dientes. La sesión hospitalaria del viernes es completita, así que me dormiré soñando con las vacaciones mediterráneas que ya están a la vuelta de la esquina. Me voy a quitar el moho más a gusto… Gracias de nuevo a todos los que os cruzáis conmigo por pasillos y empedrados, tanto si paráis como si no. Que sepáis, en todo caso, que no acostumbro a morder sin consentimiento. Y tengo todas las vacunas. Mañana se acaba la quinta semana y ya solo quedarán cinco sesiones más en la freidora y siete de Quimicefa hasta que pueda salir en libertad condicional. A ver si voy a tener mono… La canción de hoy, versión de la Space Oddity de David Bowie con la que me alisté en la guerra radiactiva y biológica contra el astrocitoma anaplásico grado III, os la dedico de corazón a todos los que hacéis que la sanidad pública siga funcionando contra viento, marea y ciclogénesis explosivas, literales y figuradas. La Estación Espacial Internacional sin astronautas como Chris Hadfield dentro sería un inútil bidón en órbita. Buenas noches a casi todos.